Cine para todos pero accesible para algunos

5/5 (1)

Las sillas de ruedas han de estar en la fila 0 y el sonido estridente del cine ha provocado ataques epilépticos a personas con discapacidad cerebral

La adaptación para personas con discapacidad no existe en las salas de cine
La adaptación para personas con discapacidad no existe en las salas de cine

Después de grandes quejas por parte de la industria cinematográfica, de asociaciones de actores y de empresarios del sector por la falta de asistencia a las salas de cines de nuestro país debido a los precios elevados y a la gran crisis que sufre España desde hace años, descubrimos que, aunque desees ir al cine a ver una película de cartelera, en muchos casos el acceso no es posible.

La adaptación para personas con discapacidad no existe en las salas de cine. Las sillas de ruedas han de estar en la fila 0, con la dificultad de andar moviendo la cabeza y un sonido estridente que en muchos casos ha provocado ataques epilépticos a personas con discapacidad cerebral.

Cualquier empresa, antes de abrir, pasa por unos filtros legislativos para la accesibilidad y movilidad de su local. En el caso de las salas de cine, hasta 2017 no se obligará por real decreto a que todos los edificios ya construidos sean accesibles. Por eso solo queda esperar para poder acceder a ver una película si tienes movilidad reducida o vas en silla de ruedas. Una contradicción bastante grande, ya que las salas de cine se quejan constantemente de la falta de asistencia y de las perdidas millonarias que sufren anualmente.


En brazos hasta su asiento

El jerezano Francisco Romero y Cristian López, de Vitoria-Gasteiz, se han encontrado con el mismo problema de accesibilidad. Ambos han reclamado a Cines Yelmo —que tiene salas de cine en todo el país— la falta de accesibilidad de sus instalaciones.

Ellos han tenido que ser ayudados por familiares y amigos, que les han tenido que subir en brazos a un asiento que no le provoque las molestias de la fila 0, haciendo de una noche agradable un momento de apuro para la persona en cuestión.

Ambos jóvenes reclaman la accesibilidad de las salas de cine de todo el país para una total inclusión, que se solventaría haciendo una zona para silla de ruedas sin necesidad de grandes obras arquitectónicas, simplemente adecuando las filas superiores.

El echo de habilitar un edificio con ascensor no es suficiente para la adaptación, pues el problema está en las escaleras del interior de la sala, que tampoco suelen tener rampa, lo que aún dificulta más la entrada a estos locales.

Pequeños detalles que construyen una sociedad falta de medios para el total respeto entre seres humanos y la igualdad de todas las personas que deseen ir a ver su película de estreno favorita.

Valora este artículo

Sobre Pilar Begoña

Pilar Begoña
Colaboradora. Diplomada en Turismo. Discapacitada y Pensionista desde 2006. "No se muere con dignidad, se vive con esa dignidad!"
A %d blogueros les gusta esto: