Detectan las ondas gravitacionales que predijo Albert Einstein

Se han descubierto las ondas gravitacionales que predijo Albert Einstein hace 100 años. Es el mayor descubrimiento en muchos años.

Se detectan las ondas gravitacionales que predijo Albert Einstein
Se detectan las ondas gravitacionales que predijo Albert Einstein

No ha habido ningún otro hallazgo en décadas, salvo quizá el descubrimiento del bosón de Higgs en 2012, que haya recibido tanta atención del público como este. Es normal, se trataba de la última predicción de Einstein que faltaba por observar de forma directa. Después de semanas de rumores en la comunidad científica sobre el posible hallazgo, en una pequeña sala del National Press Club de Washington D. C. el director del experimento LIGO, David Reitze, se acercó ayer despacio al atril para decir, separando cada palabra y con la tranquilidad que requiere tal trascendencia histórica: “Hemos detectado ondas gravitacionales. ¡Lo conseguimos!”.

La fecha de ayer quedará grabada a fuego en los libros de historia de la ciencia. La existencia de ondas gravitacionales, unas ondulaciones del espacio-tiempo producidas por acontecimientos muy violentos como la explosión de una supernova o la fusión de dos agujeros negros, era la última predicción realizada por Einstein en la Teoría de la Relatividad General que no había sido demostrada de forma directa. Sin duda, algo histórico que faltaba por demostrar.

En ciencia hay descubrimientos importantes, otros que suponen matices sobre otra aportación anterior y luego están los hitos que sacuden los cimientos y las bases mismas del conocimiento. Y, en general, todo lo que tiene que ver con Albert Einstein tiene un componente emocional, de demostración del poder de la inteligencia, que conmueve, aterra y nos hace conscientes de que la vida es efímera. 100 años después de las predicciones del genio alemán aún nadie había logrado observar las ondas gravitacionales.

El descubrimiento supone una nueva forma de mirar hacia el Universo diferente a la que heredamos de Galileo. “Hasta ahora hemos estado sordos para el Universo. Hoy, somos capaces de oír las ondas gravitacionales por primera vez”, dijo Reitze. “Es una buena celebración del centenario”.

Incluso el experto en agujeros negros Stephen Hawking quiso sumarse a las reacciones: “ahora se podrán ver algunas reliquias del Universo muy temprano, justo después del Big Bang”.

El propio Einstein, consciente de lo débiles que serían las señales de estas ondas gravitacionales, murió pensando que jamás serían detectables. El propio Rainer Weiss, uno de los padres científicos de LIGO, lo explicó de una forma muy gráfica: “Tomen una cinta de un metro y divídanla por un millón. Eso les dará una micra, el tamaño de una célula o de un cabello fino. Vuelvan a dividir eso por un millón y tendrán e tamaño de un átomo de hidrógeno. Pues aún deberían dividiro de nuevo por un millón para tener el tamaño del movimiento que hemos detectado con LIGO”.


Valora este artículo

Sobre Aquí Actualidad

Aquí Actualidad
Equipo de redacción en aquiactualidad.com
A %d blogueros les gusta esto: