400 años de la muerte de Inca Garcilaso de la Vega

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  • Fue historiador y escritor, icono de la cultura en Perú e iniciador y creador de la literatura hispanoamericana

  • Las conmemoraciones luctuosas de Cervantes y Shakespeare opacan al escritor mestizo fallecido en los mismos días que ambos

Inca Garcilaso de la Vega, el gran olvidado
Inca Garcilaso de la Vega, el gran olvidado

Algunas universidades y bibliotecas españolas y peruanas rinden homenaje con conferencias y exposiciones a quien es considerado el símbolo de unión entre ambos pueblos. Todo para celebrar el cuarto centenario de su muerte.

La historia novelada

Peruano de nacimiento —Cuzco 1539— el capitán Sebastián Garcilaso de la Vega tuvo por padre a un español y por madre a la princesa inca Isabel Chimpu Ocllo, nieta del inca Túpac Yupanqui. Por conocedor y entusiasta de ambas culturas, estas marcaron su visión de la vida. El primer cronista mestizo de América falleció hace 400 años en Córdoba, España

Historiador y escritor, icono de la cultura en Perú e iniciador y creador de la literatura hispanoamericana, Inca Garcilaso de la Vega decía que


«a los hijos de español e india nos llamaban mestizos, por decir que somos mezclados de ambas naciones; fue impuesto por los primeros españoles y por su significación me lo llamo yo a boca llena y me honro con él».

Su padre falleció cuando apenas tenía 20 años, y él heredó una alta suma de dinero para estudiar en España. Partió hacia Lima, capital del Virreinato, en un viaje que duró mes y medio para después embarcarse a la lejana España.

En España estuvo 30 años. Allí cultivó la cultura hispánica y europea, se relacionó con intelectuales, aprendió el latín con los jesuitas y mantuvo un constante contacto por carta con sus amigos españoles y mestizos en Perú. Así, Inca Garcilaso de la Vega se fue documentando cumplidamente y comenzó a escribir parte de las obras más importantes de la época.

«Yo escribo, como otras veces lo he dicho, de lo que mamé de la leche y vi y oí a nuestros mayores»

Decide llamarse Inca

Hasta los 50 años su condición de mestizo no tuvo el significado simbólico que acogió con un ánimo integrador. Su padre lo bautizó con el nombre de Gómez Suárez de Figueroa, pero él decidió autonombrarse Inca Garcilaso de la Vega. Manifestaba así su comunión con las dos culturas.

El conocimiento exhaustivo de las innumerables historias y leyendas de los incas y su imperio, así como su idioma, el quechua, los percibió de su familia materna, mientras que el idioma español, gramática y ciencia las adquirió de la influencia paterna.

Fue el primer escritor americano que publicó en España. Era autodidacta: se formó en bibliotecas y charlas con personas ilustradas.

Obras más destacadas

  • La Florida del Inca (Lisboa, 1605), que es un relato de la conquista española de Florida.
  • Comentarios Reales de los Incas, la primera parte de los cuales apareció en 1609.
  • La Segunda parte Comentarios Reales, conocida como Historia General del Perú (Córdoba, 1617), publicada póstumamente. En ella el autor trata sobre la conquista del Perú y el inicio del Virreinato. Es considerada su obra maestra y se la ha reconocido como el punto de partida de la literatura hispanoamericana.

Garcilaso murió el 23 de abril de 1616, la misma fecha en que fallecieron Cervantes y Shakespeare, aunque no es del todo así, porque nuevas investigaciones sitúan la muerte del autor de El Quijote el 22 de abril y la del de Romeo y Julieta días después.

Por eso las celebraciones en honor de Cervantes y Shakespeare suelen ensombrecer la figura de Gómez Suárez de Figueroa o Inca Garcilaso de la Vega. Este año se conmemora el cuarto centenario de su muerte, una fecha que disminuye su notoriedad ante los grandes homenajes dedicados a Cervantes y a Shakespeare.

Los tres autores han tenido una trascendencia indiscutible no sólo porque comparten la fatídica fecha de su muerte, sino también porque son los auténticos cronistas que nos han permitido conocer y dar forma a la era dorada de un imperio.

Desde Aquí Actualidad le brindamos este sencillo pero sentido homenaje. En su recuerdo, tal y como él nos dejó la huella de la paz y la concordia entre culturas milenarias.

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