Logran controlar el dióxido de carbono ¡convirtiéndolo en piedra!

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Desarrollan un método para solidificar el dióxido de carbono emitido por la actividad humana e implicado en el cambio climático

 

dióxido de carbono
Logran controlar el CO2 convirtiéndolo en piedra

 

El efecto invernadero es una de las mayores preocupaciones de los seres humanos. Ahora existe un método que ha dado resultado gracias a una idea algo antigua desarrollada por un grupo de científicos e ingenieros que comenzaron a experimentar capturando CO2 o dióxido de carbono.

Ocurrió en Islandia, en la planta de energía geotérmina Hellisheide, conocida como OR por sus siglas en islandés. Hellsheide es la que brinda electricidad y bombea agua a Reykjavik Energy, que impulsa el proyecto Carbfix. El método se basa en tomar dióxido de carbono para combinarlo con agua en una mezcla líquida y reinyectarlo en el subsuelo de la planta.

El inicio de este proceso se dio en 2012

Pero no fue hasta el 2014 cuando OR, principal impulsor del plan, comenzó a inyectar 5.000 toneladas de agua con CO2 por año. En la naturaleza, este proceso de solidificación se genera de manera natural cuando el basalto, roca volcánica subterránea, se expone al CO2 y al agua, creando una serie de reacciones químicas. El carbono de ese gas se precipita en la roca formando un material calcáreo blanquecino.

Pero aunque se conocía esto, no se podía calcular en específico el tiempo en el que tardaría en producirse esto de manera deliberada. Hasta que tuvo comienzo el proyecto, el cual se basa específicamente en capturar el CO2 que se había centrado en bombardearlo e inyectarlo en piedra arenisca o acuíferos salados.

Muy útil para combatir las emisiones de CO2 a la atmósfera

El proyecto Carbfix se encuentra liderado por la ingeniera química, Edda Aradóttir, quien inicialmente calculaba que la solidificación se podía producir en un periodo de 8 a 12 años. Sin embargo, tanto para ellos como para el mundo, ha sido una verdadera sorpresa que se produjese de forma tan rápida, ya que sólo ha tardado 2 años en generar estas nuevas rocas.

La utilización y extracción de este nuevo producto genera gran intriga. Según Aradóttir, las mismas se han formado a unos 500 metros debajo de la superficie, por lo que la profundidad dificulta su extracción. Es esta dificultad, unida a los altos costos de la misma, lo que genera el rechazo de esta idea. Aunque no en el arte, ya que es donde más se interesan en obtener estas piedras para incluirlas en sus obras y esculturas, según resalta la ingeniera. Aunque se sigue sin contemplar sus posibles funciones en caso de extraerlas.

Este método ha arrojado como resultado que en el futuro se puedan bombear grandes cantidades de CO2, almacenarlo de forma segura y utilizarlo en lugares donde abunde el basalto, un material negro y poroso presente en los fondos oceánicos. Por lo que no existen limitaciones al momento de buscar lugares idóneos, sino tener un personal cualificado para el proceso.


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Sobre Ascelli Franco

Ascelli Franco
Colaboradora. Periodista, cinéfila y amante de la escritura.
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