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El lugar de residencia es la clave principal de la longevidad. Analizamos los 9 secretos que esconden.

Los 9 secretos de la longevidad.

El lugar donde uno reside, sus características, su comida y el entorno son las claves externas de la longevidad. En un plano más privado, la vida tranquila, la familia y la fe. Entre las zonas que cumplen los requisitos citados estarían Cerdeña (Italia), Icaria (Grecia) o Nicoya (Costa Rica), lugares en los que predominan las denominadas zonas azules que animan a una visión vital movida por el optimismo.

Pese a no ser una cuestión de matemática exacta, los datos demuestran que en este tipo de parajes la vida de sus habitantes se prologa durante más años. En el libro “La Ciencia de la larga vida”, Valentín Fuster y Josep Corbella abordan algunas de las claves que explican la longevidad.

Es tan llamativa la diferencia de la esperanza de vida entre zonas cercanas que científicos de la Universidad de Atenas (Grecia) también han abordado el tema. Para ellos, la clave está en la alimentación, en la tan popular dieta mediterránea, dieta en la que no falta el pescado, los cereales, los vegetales o el aceite de oliva. Los hábitos de salud, una dieta y un entorno saludable, un descanso adecuado y el ejercicio completan “el plan”.

En un trabajo conjunto, un equipo de médicos, antropólogos, demógrafos y epidemiólogos han establecido las nueve prácticas que, a su parecer, favorecen la longevidad:

  1. Moverse: no se trata de ir al gimnasio hasta quedar exhausto sino de adoptar rutinas de movimiento natural que pueden ir desde el trabajo en el campo al uso de la bicicleta como medio de transporte.
  2. Reducir la prisa: impensable en las grandes ciudades en nuestro día a día. Sin embargo, en esas zonas azules la relajación la impone en propio entorno. No obstante, no lo tenemos todo perdido y podemos recurrir al yoga, la meditación o la contemplación como prácticas para favorecer la relajación.
  3. Tener un propósito de vida: es fundamental y la razón por la que cada uno se despierta cada mañana. Sin una motivación diaria, la vida pierde sentido.
  4. Comer lo suficiente: o lo que viene siendo un 70% u 80% de nuestra capacidad. Superar este porcentaje supone un gasto mayor de energía en el proceso de digestión que lo convierte en menos saludable que si comemos sólo hasta estar satisfechos.
  5. Verduras y frutas en la dieta: son, en teoría, los productos más frescos, llenos de vida y de energía.
  6. Copa de vino: una copa de vino al día es aconsejable dados los antioxidantes que posee.
  7. Fe y espiritualidad: los estudios constatan que las personas más longevas forman parte de alguna comunidad religiosa o espiritual. Lo que sigue estudiando la ciencia es el posible efecto positivo dado su conexión íntima con las emociones y los sentimientos agentes importantes en la génesis de muchas enfermedades.
  8. La familia: fundamentado en las relaciones armónicas y de convivencia con nuestro nuevo familiar más íntimo.
  9. Elección de los amigos: una buena elección del círculo de amistades así como los hábitos o las actividades que se realizan con ellos también tienen su parte de importancia. Por ejemplo, una persona sociable y con muchos amigos, tendrá una visión más optimista de la vida que una persona que se encuentre en el plano opuesto.

Se trata, como vemos, de pequeños secretos o trucos en la vida cotidiana que pueden incidir directa y muy positivamente en nuestra longevidad. ¡Aún estamos a tiempo de redefinir nuestros hábitos de vida!

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