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En las «sesiones golfas», el rey Alfonso XIII proyectó las tres películas porno que había filmado en el Barrio Chino de Barcelona

Alfonso XIII produjo tres películas porno / Abcblogs
Alfonso XIII produjo tres películas porno / Abcblogs

El porno no es cosa nueva. Tampoco entiende de clases sociales, lo mismo que pasa con el vino. Es una afición como otra cualquiera cuyo disfrute se desperdiga por las alcobas, los aposentos y los dormitorios de las cuatro esquinas del mundo.

El piernecitas, que así lo llamaban por tener las piernas como un par de alambres, era muy dado a los escarceos amorosos. Alfonso XIII tuvo cinco hijos bastardos, dos con la actriz Carmen Ruiz Moragas, con quien mantuvo una relación de familia, con todas las letras, a los ojos de su educada esposa, Victoria Eugenia, que hacía con que no veía nada más que su obligación institucional como reina.

Fue de la alcoba mental desde donde Alfonso XIII pasó a la acción. En su época, finales del XIX y principios del XX, las artes técnicas se abrían paso como solución y apoyo a las demandas artísticas del entonces. El Rey quiso estar a la moda encarnando en él mismo la frase que aprendió de su tía La chata, y que decía «con el rey, con razón o sin ella».

Por eso se acomodó a la idea de exhibir en filmación todo aquello que era filmable, mejor aún si se salía de lo normal. El porno cuadraba a la perfección en su idea. Con los hermanos Baños, Ricardo y Ramón, y con su productora, Hispano Films, Alfonso XIII ya había trabajado en escenas de su día cotidiano. Pero como le gustaba el porno, como lo disfrutaba en soledad o no, impulsó el mecenazgo el los productores.

Las «sesiones golfas» de Su Majestad

Tres películas se grabaron con sus guiones y bajo sus decretos y caprichos de producción. El Rey fue director de película, y los súbditos, actores sin quererlo. Y como no podía ser de otra manera para la aspiración de un cineasta, las lujurias se proyectaron en las denominadas «sesiones golfas», una especie de pornoreuniones en las que los amantes del cine más genital de todos ponían en común sus puntos de vista e intercambiaban pareceres, y posturas, que no hay que dejar pasar la oportunidad.

Enfermo sexual para unos, moralmente adelantado a su tiempo para otros, Alfonso XIII fue un visionario. Sus películas porno —cuyo intermediario fue el Conde de Romanones— fueron las primeras filmaciones de ese género que se proyectaron en España.

De ellas se aprehendieron los argumentos propios del imaginario pornográfico de hoy en día: el médico que explora a sus pacientes —Consultorio de señoras—, la esposa desesperada que va a rogar por la libertad de su marido —El ministro—, el cura que hace de hombre con las parroquianas —El confesor.

Películas de poco más o menos una hora, grabadas en el Barrio Chino de Barcelona, con las que Alfonso XIII entró de lleno en el mundo del cine y aportó lo suyo, cinematográficamente hablando.

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10 Comentarios

  1. Son temas que no son novedad desde que existe la humanidad, pero un poco de prudencia se debería tener, cuando se trata de menores de edad. Además allí o en esa época, no existían las redes sociales ni el internet, por lo tanto luego de su partida física, sería que los biógrafos se dieron a la tarea en detallar, según ellos y lo que se consideraba entonces y ahora como “infiel”.

  2. Con razón el Rey Juan Carlos de Borbon rey emérito de España es ten libidinoso y mujeriego dicen, le a puesto los cuernos a la Reina Sofia , si este rey era su abuelo , papa de su Padre.

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