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martes, noviembre 21, 2017
Kevin el niño que jugaba con las muñecas de sus hermanas

Kevin el niño que jugaba con muñecas

Kevin el niño que jugaba con las muñecas de sus hermanas hoy lucha desde una Ong, para combatir las desigualdades allí donde las encuentre.
El candil de sapo: el encierro que viví

El candil de sapo: el encierro que viví (III)

La mina no perdona. Al igual que va pudriendo la madera que la sostiene, también va minando la salud de quien la profana.
Iván, el monstruo

Iván, el monstruo

Iván, no es un monstruo, no es ningún matón,  no es un niño violento, es un pequeño con una enfermedad difícil y rara que solo quiere ser feliz
El candil de sapo: el encierro que viví (II)

El candil de sapo: el encierro que viví (II)

Uno de los capataces da la voz de alarma, la orden es paralizar la jaula e impedirnos la entrada a los siete implicados en el sabotaje.

El candil de sapo: el encierro que viví (I)

El candil de sapo: el encierro que viví (I)

En el encierro que viví, nuestra reivindicación no era un tema económico. Lo que pedíamos a la dirección de la empresa, era humanización en las condiciones laborales.
El candil de sapo - Manuel

El candil de sapo: Manuel

Maldigo la mina que no te ha dejado volver. Maldigo esta tierra negra que pare y devora a sus hijos. Mis ojos ya están resecos y agotados (...)
Martes negro, moscas negras, negro sueño.

La mosca

Eloísa se duerme y esa noche tiene una pesadilla que la despierta bañada en sudor. Eran las moscas que se estaban haciendo dueñas de la ciudad, de los comercios, de los bancos, de las oficinas y castigaban a los humanos quitándoles su tiempo, su libertad, sus caprichos. Martes negro, moscas negras, negro sueño.
La niña rara a la que le gustaba jugar al fútbol

La «niña rara» a la que le gustaba jugar al fútbol

Mediante una conversación en los vestuarios, previa a un partido de fútbol, con una arenga de consignas machistas, los padres por miedo a que sus hijos estuvieran en el punto de mira de un hombre poderosos como el director del colegio, se negaron a colaborar.
Sorpresa de cumpleaños

Sorpresa de cumpleaños

La conoció cinco años atrás, precisamente el día que él cumplió treinta y cinco y salió de copas con los amigos. Le gustó a primera vista, pero más  cuando conversó con ella.

El niño de los pantalones cortos

Llamó mucho la atención, que a finales del otoño, continuara con esos pantalones cortos, cuando llegaron las Navidades, en lugar de ponernos en su lugar, de pensar que tal vez no tenía otros que lo protegieran del frio, se empezó a tomar como una excentricidad y este niño ya era para entonces el niño de la casa de la loca.