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La superstición condiciona a los padres chinos y muchos recurren a especialistas para decidir el nombre de sus hijos. Este boom ha convertido a los creadores de nombre en una mina económica.

Creadores de nombres, un gran negocio en China.

Por una cuestión de suerte y buenos presagios, muchos padres chinos no dejan al azar el nombre de sus vástagos. Esta nueva moda de contratar a creadores de nombres está especialmente presente en la nueva hornada de padres.

La convicción de estos jóvenes padres en que el nombre de sus hijos marcará su porvenir puede interpretarse como un acto de amor, para unos, o como un capricho absurdo, para otros. Sea cual sea el parecer del resto, el valor del nombre de los hijos en China viene de lejos y forma parte de su cultura o tradición.

Para elegir o crear el nombre del descendiente se tiene en cuenta, entre otros parámetros, el día o la hora del nacimiento, por ejemplo. En cuanto al coste, oscila desde los 50 a los 1.500 euros, dependiendo de si se realiza de forma virtual o presencial.

La importancia de una correcta elección del nombre, marcará el futuro del bebé desde la propia guardería, donde en la cultura china empieza la competencia social.

Estos creadores de nombres, pese a su éxito, han visto ligeramente reducidos sus ingresos por la competencia de sitios de Internet que también ayudan en la perfecta elección de los nombres.

Un buen nombre para un porvenir mejor

El nombre, como en cualquier otro ámbito, es una marca. Una inversión de futuro ya no sólo para el propio niño, sino también para sus padres. “El nombre marcará su futuro, su destino y será juzgado en función de él”, explica Zhang Ruxin, fundadora de Qimingtong, sitio web para la elección de nombres.

La originalidad del nombre, como también ocurre en Occidente, da más valía al sujeto, destacando su existencia por encima del “todo”. Por ello, la variedad de apelativos es infinita, teniendo su tope en la propia imaginación del hombre o significando una actitud de vida como “Lleno de fuerza” o “Valiente”.

Tanto los creadores de nombres como las páginas web, recurren a una serie de cuestionarios que definan la personalidad de los hijos y van delimitando las opciones.Además, con el nombre, se intenta compensar los elementos naturales que le falten en su horóscopo.

Sin embargo, cada vez hay más casos de padres que buscan para sus hijos nombres extranjeros con el fin de no cerrarle puertas fuera del país a la hora de buscar trabajo en una empresa internacional, opción que rompe totalmente con los principios tradicionales chinos.

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6 Comentarios

    • Ese si es un negocio redondo, por lo facilísimo que es. Simplemente lancen una olla al piso, y el sonido que haga, asi se llamará el bebe, jajajajajajajaja. Por ejemplo, si al lanzarla, suena algo asi como “Chin pan plum”, asi se llamará, jajajajaja. Ojo, este chiste me lo contaron, no lo inventé yo, ni mi intención es discriminar ninguna raza. Simplemente es para reírnos un poquito. Mis respetos a la cultura milenaria china.:)

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