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Incertidumbre es la palabra más sonante en este arranque de 2017. Comienza el nuevo año dejando un 2016 para la historia.

¿Cuáles serán las claves económicas para el 2017?
¿Cuáles serán las claves económicas para el 2017?

Los acontecimientos adversos e inusuales han copado las cabeceras de los periódicos durante el año pasado. Él más trascendental, sin duda, ha sido la irrupción del magnate Donald Trump en el gobierno norteamericano. El continente americano también ha estado marcado por el “no” de los colombianos al acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC.

En nuestro continente, vivimos de primera mano cómo los ingleses tomaron la decisión de salir de la Unión Europea y cómo su primer ministro David Cameron, partidario de la continuidad en la UE, presentó su dimisión tras los resultados.

También en Italia se celebró un referéndum constitucional donde los ciudadanos del país alpino votaron en contra de la reforma. De igual forma que lo ocurrido con el brexit, Matteo Renzi, primer ministro de Italia y principal defensor de la reforma, dejo su cargo después de conocerse las votaciones.

Los Estados Unidos de Trump

Por consiguiente, afrontamos un 2017 cargado de inestabilidad, con la vista puesta en los siguientes eventos relevantes en el panorama mundial. En primer lugar, Donald Trump tomará posesión de su cargo oficialmente el 20 de enero y nadie sabe con plena certeza cuál será el rumbo que tomará el magnate a partir de entonces.

Aurelio García del Barrio, Director del Global MBA con Especialización en Finanzas de IEB, comenta que “la política fiscal americana será más laxa, donde se reducirán los siete tramos actuales del IRPF, que van desde un 10% hasta un 39,6%, a tres, con un tope del 25% para las grandes fortunas. Este cambio en el ingreso, junto con la falta de reducción de gasto público, puede suponer un aumento de la deuda de 5 billones de dólares, que se sumarían a los 19 billones actuales.”

“En cualquier caso, la expectativa de que la nueva administración estadounidense promulgue importantes estímulos fiscales ha aumentado el optimismo sobre el crecimiento de Estados Unidos”, aclara el profesor.

Por otro lado, se encuentra el problema de la subida de tipos de interés del 0,25% que ha impuesto la Reserva Federal el pasado mes de diciembre. Con el nuevo elenco presidencial se espera que estas subidas de tipos continúen en aumento.

El especialista sostiene que “esta situación ha disparado la cotización del dólar, que solamente se encuentra depreciado un 4% respecto al Euro, que se ha debilitado, pues se prevé que la incertidumbre política podría malograr el plan del Banco Central Europeo (BCE) de recortar las medidas de expansión cuantitativa (QE).”

Estas nuevas políticas no han tardado en tener consecuencias en las demás economías mundiales. “El yen también se ha depreciado ante la expectativa de que el Banco de Japón pudiera verse obligado a defender su tope de rendimiento con medidas más enérgicas si los rendimientos de los títulos del Tesoro de EE.UU. continúan subiendo.

Cambios en Europa

El viejo continente recibe el nuevo año plagado de procesos electorales: el 15 de marzo se celebran las elecciones generales en Países Bajos; el 23 de abril empieza la primera vuelta de las elecciones en Francia y 7 de mayo la segunda; otoño, elecciones federales alemanas.

Para incrementar este aluvión de acontecimientos, el 31 de marzo se espera que Reino Unido active el Artículo 50 para comenzar las negociaciones para abandonar la UE. Todos estos desafíos políticos debilitarán el crecimiento de la zona euro a un 1,5% este año, según opina García del Barrio.

Las consecuencias que puede provocar el brexit coparan la mayor atención de la zona euro. El profesor del IEB explica que “el Brexit supondrá una intensificación de la tensión financiera, especialmente en Europa, un endurecimiento de las condiciones financieras y efectos mucho más pronunciados sobre la confianza.”

“Los acuerdos comerciales entre el Reino Unido y la Unión Europea volverían a basarse en las normas de la OMC. El aumento de los populismos y la situación de la banca, principalmente en Italia, son también factores de riesgo a tener en cuenta.”

Por otra parte, la paridad de euro dólar está cada vez más cerca, aunque como afirma el propio investigador esta situación es probable que se mantenga durante la primera mitad del año, pero el dólar no superará ese umbral ni se mantendrá tan apreciado de forma consistente. “En primer lugar, un dólar claramente fortalecido hace menos competitivas las exportaciones de EE.UU. y penaliza el crecimiento y los resultados empresariales, lo que puede llevar a la FED a moderar el ritmo de subida de tipos”, añade.

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