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En comparaciones internacionales, el nivel educativo en Finlandia es elevado y se sitúa entre los primeros países a nivel mundial.

Así son las aulas en el colegio de Saunalahti inaugurado en 2013 / Andreas Meichsner

Se destaca principalmente por el nivel de la educación básica que por ley es obligatoria y gratuita para todos los niños desde los 7 hasta los 16 años. Este sistema de gratuidad incluye también todos los libros de texto, útiles necesarios y una comida caliente al día.

Los niños en Finlandia prácticamente no llevan tarea al hogar y pasan en promedio unas 20 horas semanales en la escuela en ciclos lectivos relativamente cortos, no hay exámenes nacionales para los alumnos de escuela primaria. No existe la educación privada, todas las escuelas son iguales, todas tienen el mismo nivel, y en su ámbito se juntan niños que llegan desde distintas realidades sociales. La educación para necesidades especiales generalmente se imparte en conjunción con la convencional. Se hacen los mayores esfuerzos para apoyar a las minorías lingüísticas y a los inmigrantes.

Los alumnos tienen tiempo para todo

La educación se toma en serio pero también se da importancia al juego y al descanso. Se premia la curiosidad y la participación de los niños y la inclusión de los padres. La sociedad y las familias consideran que la educación es fundamental y la complementan con actividades culturales. A esto contribuyen las ayudas que reciben para la conciliación de la vida laboral y familiar a fin de que dispongan de más tiempo con sus hijos.

La escolaridad primaria es responsabilidad de cada uno de los 320 municipios en que se divide el país y que tienen como parte de sus obligaciones básicas, el organizar la enseñanza para todos los niños en edad escolar residentes en su territorio. Deben ocuparse de que reciban instrucción, la que debe impartirse cerca del hogar de cada niño. Los municipios también tienen el deber de organizar y pagar el transporte de los niños que residan a más de cinco kilómetros de la escuela. El año escolar es igual en todo el país pero los horarios son locales.

Más del 90% de los alumnos que completan la primaria comienzan inmediatamente el bachillerato o estudios de formación profesional

El bachillerato está destinado a los jóvenes de 16 a 19 años. Los alumnos, pueden elegir los cursos a los que asisten en el liceo que no está regulado en itinerarios fijos ni grupos por aulas, pero el currículo incluye estudios obligatorios, especializados y con aplicación práctica. Esta etapa finaliza con un examen –ylioppilastutkinto– que se realiza homogénea y simultáneamente en todo el país  y está elaborado cada año por una comisión dependiente del Ministerio de Educación.

Si un adolescente después de la escuela primaria no desea seguir al bachillerato, puede optar por la formación profesional básica que le ofrece una gran cantidad de alternativas escolares y especialidades a elección y se adquiere en institutos o en centros de trabajo, mediante un contrato de aprendizaje. La oferta comprende 75 títulos profesionales básicos, que se obtienen en tres años y otorgan la competencia para continuar estudios superiores.

 

La educación de adultos posee fuertes y antiguas tradiciones

La educación en Finlandia para los adultos es un importante sector de la política educativa finlandesa. Cada año un millón de personas participa por propia iniciativa se gradúa en alguna de las más de mil actividades organizadas por institutos o universidades, institutos populares, academias y universidades de verano. Los estudios que otorgan títulos son gratuitos pero algunos tienen tarifas comerciales. El Ministerio de Educación financia la educación del adulto y es responsable de su desarrollo. Un objetivo central es brindar igualdad de oportunidades a todos los ciudadanos.

La educación en Finlandia depende del personal docente altamente preparado y autónomo en el aula

La docencia es una carrera atractiva en Finlandia, los maestros de escuela básica y secundaria superior en general deben ser titulares de una licenciatura. Se considera imprescindible contar con personal altamente calificado porque los maestros en Finlandia gozan de amplia autonomía. El personal de enseñanza y orientación de las guarderías en general tiene una diplomatura y los maestros de preescolar tienen licenciaturas.

La responsabilidad de la gestión de las escuelas primarias y secundarias superiores es de los rectores que en general deben tener un título universitario superior y calificaciones docentes. Asimismo se les exige una experiencia laboral adecuada y un título en gestión educacional o equivalente. Los educadores son reconocidos como la clave de la calidad de la educación. Por lo tanto se presta atención a su formación, tanto a sus estudios como a la continua actualización de los mismos.

Fuente: «La educación finlandesa» en síntesis. Serie «Educación en Finlandia» Publicado por Ministry of Educatión and Culture-Finnish National Board of Education-Cimo

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