5/5 (1)

No hay dudas de que son muchos los fanáticos de la higiene a toda costa, pero el exceso de higiene no es lo mejor para nuestra salud y bienestar.

¿Es bueno el exceso de higiene para la salud y el bienestar?
¿Es bueno el exceso de higiene para la salud y el bienestar?

Un detergente para lavarse las manos en la cartera, la casa perfumada y desodorizada en exceso, los pisos brillantes a fuerza de detergentes y desinfectantes de todas clases.

No se trata de vivir entre la suciedad, solo de tener en cuenta no obsesionarse con la higiene.

Angelo Vacca, presidente de la Società Italiana di Immunologia, Immunologia Clinica e Allergologia y profesor de medicina interna en la Universidad de Bari, aconseja que los niños deben ensuciarse para no desarrollar alergias y los adultos obsesivos por la higiene corren el riesgo de no tener defensas fuertes frente a virus y bacterias.

El exceso de higiene es contrario a la buena salud y bienestar

Según una publicación de la revista británica  New Scientist,  vivir en un ambiente aséptico casi al límite es dañino para el sistema inmunitario, sobre todo para los niños pues lo saludable es que se habitúen su organismo a reaccionar correctamente frente a los estímulos del exterior de la vivienda.

No estar en contacto con los microorganismos inclusive los más inocuos que pueblan la superficie de la tierra y los que están en el aire, porque desinfectamos el mundo que nos rodea, aumenta las posibilidades de que el sistema inmulógico no responda o responda de manera insuficiente a bacterias o virus que normalmente están presentes a nuestro alrededor.

¿Hay que dejar que los niños se ensucien durante los juegos?

Cuando están al aire libre y en contacto con otros niños, con sus mascotas, en la playa, el  parque, o solos con sus juguetes en el piso de su habitación o en la sala de juegos de la escuela se ensuciarán y eso, según los especialistas, los ayudará a producir anticuerpos que le evitarán adquirir algunas alergias o asmas, tan difundidas en el mundo occidental y principalmente en las clases sociales altas.

Desarrollar un sentido de la limpieza extremo es contrario a la buena salud y el bienestar, aún cuando la higiene esté asociada con la prevención y el desarrollo de enfermedades. El ser obsesivos puede provocar adicciones, estrés, conflictos familiares y de pareja sin importar quién se ocupe de las tareas domésticas.

En muchos casos, la limpieza y la excesiva higiene obligan a las personas a realizar un riguroso trabajo rutinario que no siempre deja margen a la creatividad y el no poder cumplir con esa rutina, por cualquier circunstancia, tiende a generar situaciones difíciles de superar, principalmente en el caso de haberse constituido en la razón de vivir.

No hay duda de que un cierto orden y limpieza en el hogar, es ventajoso y útil y sano pero cuando es exagerado pueden volverse en contra de la buena salud de niños y adultos.

Valora este artículo

1 Comentario