• El 90% de las mujeres se depilan las piernas con cera. Sin embargo, optan por las cuchillas para eliminar el vello de las axilas. Al depilar las ingles, prefieren acudir a centros especializados.

  • Con la fotodepilación, entre un 30% y 40% del vello de la zona tratada se va debilitando y cayendo poco a poco, entre una y tres semanas después de empezar el tratamiento.

Fotodepilación VS Láser de diodo
Fotodepilación VS Láser de diodo

Cada vez son más las personas que abandonan la cera y las cuchillas con la llegada del láser y la fotodepilación. Incluso los hombres, se apuntan a este tipo de depilación definitiva. La cera y las cuchillas tienen los días contados, ya que son muchas las personas que apuestan por el láser o la fotodepilación. Hoy en día es muy frecuente encontrar estos sistemas de depilación en clínicas, centros de estética o peluquerías.

Lo primero que hay que aclarar es que la fotodepilación consiste en la desaparición del vello con utilización de la luz. Por lo que abarca ambos tipos de depilación: la luz pulsada (IPL) y  el láser. Sin embargo, se utiliza este término para diferenciar la luz pulsada del láser.  La diferencia está en el tipo de luz empleada.

Ambos tratamientos son más efectivos donde el grosor de la piel es menor, como en ingles y axilas, aunque en estas partes también es más doloroso porque las raíces son más profundas. En cambio es menos efectivo en el pecho, la zona lumbar y el tórax de las mujeres o la espalda en los hombres.

Cuando optamos por eliminar el vello de alguna de estas maneras, entra la duda de cuál es el tratamiento más efectivo, ya que son varios los factores que intervienen en ambos. Para resolver esas dudas, os explicamos en qué consiste cada uno:

 

Láser

La depilación láser, normalmente de diodo, es mucho más precisa que la IPL, con lo cual es más efectiva. La luz utilizada absorbe mejor la melanina. Las principales características es que la luz es de un solo color, se emite en línea recta y tiene una única longitud de onda. Estas ondas a través del vello, van destruyendo la raíz.

Uno de los principales riesgos visto por los dermatólogos con la depilación láser es el posible cambio de color de la piel en las zonas tratadas. Generalmente no se puede hacer este tratamiento con la piel bronceada. Tampoco admite pieles negras, pelo canoso o vello fino. En cuanto a las embarazadas, no es conveniente que utilicen este tratamiento.

 

Luz Pulsada Intensa (IPL)

La luz pulsada tiene una luz semejante a la de una linterna, que se desplaza a todas las direcciones. Tiene el principal inconveniente de las quemaduras e irritaciones. La luz pulsada es un tratamiento más lento y necesita más sesiones para conseguir resultados. No todo son inconvenientes, y por ello la principal ventaja es la versatilidad, ya que se adapta más a todo tipo de pieles y vello.

Mientras que el láser utiliza una luz de un mismo color, en la luz pulsada la luz es de varios colores y se mueve en todas las direcciones con distintas longitudes de onda. Poco a poco se va debilitando la producción del vello en la zona tratada.

Si quieres dejar atrás los tirones, los pelos que pinchan o las ceras calientes, es tu momento. Nadie mejor que tu conoce tu piel y sabrás que tipo de tratamiento será mejor para ti. Ambas técnicas tienen resultados permanentes en el tiempo, siendo necesario hacerse sesiones de recordatorio anualmente.

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