5/5 (1)
  • ¿Cuántas acciones de terrorismo o ataques derivados de esa situación llevamos en los últimos meses?

  • ¿Qué contingente operativo utilizaron los ejércitos de occidente para llevar a buen puerto las acciones que han realizado en suelo rival?

  • ¿Cuál sería el número de víctimas mortales que han causado los diversos bandos enfrentados?

  • ¿Cuántas víctimas están padeciendo una muerte lenta y horrorosa a consecuencia de todos estos hechos?

A mí me estremecen los números cuando de vidas humanas se trata
A mí me estremecen los números cuando de vidas humanas se trata

E n el mediterráneo, ¿alguien se atreve a mirar al fondo del mar? Cuántas víctimas intentando huir del horror de la guerra quedaron allí… ¿O esto no es guerra?

A mí me estremecen los números cuando de vidas humanas se trata. No quiero tratar ni una sola de las cantidades por las que pregunto en el comienzo de mi comentario. Si un problema se dimensiona cuantitativamente, ya empieza a tener precio. Y eso no, por lo menos por mi parte. La convivencia es de todos o de nadie. La seguridad es de todos o de nadie. Derechos como la Libertad y la Igualdad, son individuales e inviolables. No existe la Libertad colectiva, esa es la gran mentira de los salvadores. Hay que gritarlo mil veces mil: la libertad es un derecho individual inherente a la persona. Solo tiene como límite el amor por todo lo que nos rodea. Nuestra casa, el planeta y todo lo que en el habita.

Estamos en Guerra, sí

Claro que estamos en Guerra. Pero ojo, no tienen garantizada la victoria. Mientras haya en la Tierra una sola persona que tenga fe en sí misma y viva en el amor, estarán derrotados. Jesús de Nazaret, Mahatma Ghandi, Martin Luther King, Lao Tsé y tantos otros nos lo dijeron muy claro en los últimos 2000 años. Es más, entregaron su vida por sus contemporáneos y algo más.

Y es que «el amor es el arma más poderosa de la que dispone la humanidad frente al poder». Todos los días una acción. No es nada, ni cuesta nada, pero creces espiritualmente de tal forma, que dejas de estar abducido por el poder. Y por lo tanto dejas de ser uno de sus ejecutores.

Valora este artículo