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Hoy, 6 de febrero, es el Día internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina.

Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina.

Este atentado contra la mujer está destinado a la pureza y a la privación del placer y de su sexualidad. Se practica por lo general de manera rudimentaria, con cuchillas o cristales para extirpar total o parcialmente el clítoris. Algunas mueren en el instante, otras sobreviven con traumas para toda la vida.

¿Qué es la mutilación genital femenina?

La mutilación genital femenina es una práctica que viola los derechos fundamentales de la mujer y que continúa dándose en países de África y Oriente Medio. Ésta consiste en extirpar de forma parcial o total el clítoris de las niñas, considerándose en muchos lugares un ritual que representa la entrada en la edad adulta. Las razones no están relacionadas en absoluto con problemas médicos o de salud, sino con tradiciones culturales y religiosas: este atentado contra la mujer está destinado a la pureza y a la privación de placer y de su sexualidad.

Un trauma de por vida

Se practica por lo general de manera rudimentaria, con cuchillas o cristales, sin utensilios médicos, aunque en ocasiones se realiza en centros sanitarios. Las consecuencias son muy graves, provocando intensas hemorragias y dolores o incluso la muerte: muchas no sobreviven.

También se practica la infibulación, que consiste en cerrar la vulva dejando únicamente una pequeña abertura para la menstruación y la orina tras extirpar el clítoris. Esto provoca graves infecciones e impide el acto sexual, siendo común que el marido abra la vulva con un cuchillo tras el matrimonio.

Los daños psicológicos en las niñas son aún peores que los físicos, ocasionando traumas de por vida.

Según datos de UNICEF, esta violación de derechos fundamentales la sufren 3 millones de niñas cada año en más de 29 países. Aquellas personas que perpetúan esta práctica la justifican por diferentes motivos: sexuales -control de la sexualidad femenina-, sociológicos -rito de entrada en la edad adulta-, de higiene -considerando el clítoris antiestético-, de salud -con la creencia de que esto hará más fértil y otorgará un parto más seguro a la mujer-, o religiosos.

Muchas madres no desean la mutilación genital para sus hijas, pero se ven obligadas a someterlas por el aislamiento y rechazo social que sufrirían si no lo hiciesen. A pesar de que esta práctica ha sido ilegalizada en diversos países, sus habitantes continúan realizándola.

En el siguiente vídeo, UNICEF ofrece diferentes testimonios, entre ellos el de víctimas y el de una ex-mutiladora:

Hoy, 6 de febrero, y cada día del año, digamos NO a la desigualdad de género, NO a la violencia contra la mujer, digamos NO a una de sus prácticas más explícitas: la mutilación genital femenina.

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15 Comentarios

  1. eso es cruel debe de acabarse tanta maldad y dilor ke les causan a esas criaturitas esas culturas no deberian existir en el mundo ke eliminen esas torturas ya

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