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  • Jorge Rodríguez, el efectivo agente del destino que desestabiliza la opción opositora de cara a la consumación de otro fraude electoral.

  • Los venezolanos están siendo probados en fuego comunista; pisan el peine del enfrentamiento o luchan unidos contra el tirano.

Jorge Rodríguez
Jorge Rodríguez

Jorge Rodríguez es sin duda alguna un agente del destino del gobierno de Vladimir Putin en Venezuela, todos sus conocimientos de psiquiatría los está usando con cada uno de los venezolanos. Dígame usted por ejemplo no siente acaso un frío que le recorre su espalda y que al llegar a su cuello le produce una sensación de escalofrío provocándole un shock emocional. ¿No le impulsaría involuntariamente a pensar en estrangularlo con sus propias manos?

Pues es ese precisamente el propósito de este cínico funcionario chavista. Quien siguiendo órdenes intenta causar un efecto dominó con sus declaraciones acerca de las reuniones llevadas a cabo con líderes opositores, en total silencio. Pero que ahora aprovechando el momento utiliza  para que ocurra un desmoronamiento absoluto en la ya vapuleada y desmejorada coalición opositora (MUD) Mesa de la Unidad Democrática, organización golpeada y devaluada por las erráticas actuaciones de algunas de sus más conocidas figuras políticas. Las cuales le han fallado estrepitosamente a sus seguidores y pueblo —en general—, y que fue sembrada por el régimen chavista para mantenerla monitoreada desde dentro para conocer de antemano cada paso que intentarán tomar en la lucha por la liberación del país.

La estrategia del régimen ha sido activada. Prendieron el ventilador el cual está arrojando toda clase de porquerías políticas y humanas de los principales actores de la oposición venezolana. Quienes para bien o para mal se estuvieron reuniendo con Delcy y Jorge Rodríguez en República Dominicana, para discutir acuerdos o pactos que en muchos casos estaban viciados favoreciendo al régimen. Prolongando así su tiempo al frente del mando del país como ya lo dije antes, para bien o para mal, pero que indudablemente los relacionaba con la tiranía chavista. Inteligente por demás estos terroristas, claro, siguen el manual del comunismo soviético.

La intención es clara. Imagino el aluvión de insultos que cargaran los usuarios de las redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram. Esta maniobra los dividirá aún más, y seguro los empujará a perder el tiempo en una pelea de insultos estériles donde la mejor parte la sacará el régimen.

En pocas palabras una efectiva operación de limpieza política, donde se eliminarían a todos los posibles rivales para crear un nuevo frente con falsos positivos trabajando para la tiranía, pudiera ser con seguridad el caso del candidato Henri Falcón.

Henri Falcón
Henri Falcón

Tienen tres opciones: Quedarse en casa y no votar, salir a votar en masa o la desobediencia cívica.

 

Quedarse en casa

Y ver como les meten 10 millones de votos similares a los de la fraudulenta ANC, mientras esperan el desembarco de tropas por mar y tierra de los SEAL Y MARINES norteamericanos ,que no vendrán si usted sigue creyendo en pajaritos y hadas madrinas, y no buscan activarse por su propio bienestar.

 

Salir a votar en masa

¿Por qué no? Si es por las sanciones internacionales y las recomendaciones foráneas no se preocupe que ellos no son de los andan diciendo: “Oh poor venezuelans, we will send them help“. Eso no es mal de morirse pues si bien es cierto a ellos solo les importan las riquezas y la situación geopolítica —las mismas que está buscando Vladimir Putin—, razón esta que interfiere directamente entre la libertad y la situación de crisis actual en Venezuela.

Para quedarse en casa viendo como consuman una vez más un fraude similar al #30Jul del 2.007 —cuando sin la menor vergüenza se adjudicaron más de 8.000.000 de votos que hasta hoy han logrado mantener sin mucho esfuerzo—, mejor salen y votan en masa, para luego sin retorno a casa defender en los centros de votaciones la segura satisfacción de vencerlos. De no ser así proceder entonces a la desobediencia cívica y protestas de calle.

 

Desobediencia cívica

Tal y como lo hicieron en Serbia en el año 2OOO; extender por todo el territorio nacional una protesta masiva trancando calles y avenidas, tomando cada espacio de la tiranía hasta llegar todos juntos el centro del poder —Miraflores—. Pero tengan muy presente que para cualquiera de las dos últimas alternativas necesitarían estar completamente unidos, sin divisiones ni reclamos por lo que ya es pasado. Una suerte de borrón y cuenta nueva de lo contrario cualquier escenario; votar o protestar sería un fracaso más y ellos —entiéndase bien, Rusia— habrían triunfado en su afán por obtener las riquezas a costa del sufrimiento y opresión. Lo que ya están viviendo pero multiplicado por diez.

El problema de Venezuela es el mismo de toda la humanidad, la incredulidad.

Se los recrearé con una experiencia Bíblica: …el pueblo de Israel vagó por el desierto por cuarenta años el salir de Egipto y perecieron en casi su totalidad sin ver la tierra prometida.

Si usted no puede creer en algo que no ve, pero sabe que otros sí pudieron alcanzar, olvídelo, usted no merece tal promesa. Porque Dios no se agrada de quien no tiene fe, como Cuba —por ejemplo—. Pueblo santero e incrédulo, que han pasado más de 5O años sometidos a las barbaries del castrocomunismo, pero aferrados al temor del tirano.

Ustedes los venezolanos pueden escoger en creer todos los cuentos del petulante y oscuro psiquiatra Jorge Rodríguez o sencillamente desafiar su valor, enfrentándolo en el terreno que más le preocupa y desvela; LA UNIDAD PARA VOTAR O PROTESTAR.

Cualquiera que sea su decisión no lo dude, no tenga temor, luche por ella, que para estar colgando (comiendo mal, enfermo, sin efectivo, sin esperanzas) es mejor caer (luchar, pelear, defenderse, etc.), ¿no cree usted?

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