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La llamada plaga del siglo XX está siendo contenida por distintos métodos a pesar de los malos hábitos sexuales de muchos

La derrota del SIDA | Sasint
La derrota del SIDA | Sasint

El respeto a la enfermedad se perdió con la aparición de los antirretrovirales. Este tratamiento conseguía hacer la enfermedad indetectable, convirtiendo la mortal en otra prácticamente crónica que, con una pastilla, la mantenía contenida, aunque fuera a un coste económico muy elevado y complicado de asumir por algunas sociedades.

Hoy, en el mercado minoritario un nuevo medicamento que evita ser infectado por el SIDA ya existe. Ahora solo falta expandirlo.

Un riesgo de infección es virtualmente nulo

Este fármaco se denomina PrEP. El objetivo es que para 2030 sea accesible para las tres millones de personas más vulnerables ante esta grave enfermedad. Los científicos están de acuerdo en que este fármaco es una de las patas con las que la comunidad científica cuenta para erradicar el SIDA.

El gran avance en esta lucha vino de la mano de la XIII Conferencia Internacional de SIDA de Durban hace 16 años, que presentó los modernos tratamientos antirretrovirales (ARV), permitiendo la normalidad entre el colectivo infectado.

En la XXI edición de esta misma conferencia, los máximos responsables insisten en que el PrEP será la terapia profiláctica que evitará la transmisión del VIH a las personas sanas tras mantener una relación sexual de las denominadas de riesgo.

Con la mirada puesta en el 2030, la presidenta de la Sociedad Internacional del SIDA (IAS, por sus siglas en inglés), Linda-Gail Bekker, asegura que en esta fecha ya serán tres millones de personas las que deberían seguir este tratamiento profiláctico, refiriéndose a los colectivos más vulnerables a la infección (trabajadores sexuales, hombres homosexuales, transexuales, presos, personas que se inyectan drogas), ya que no es un fármaco indicado para toda la población.

Para aclarar la situación actual hace un nuevo paralelismo con el congreso de Durban del año 2000:

«Entonces el tratamiento antirretroviral solo llegaba a 700.000 personas; hoy, a unos 17 millones».

Entre los estudios que vienen a respaldar las ventajas del PrEP entre la población con prácticas de riesgo, uno, tal vez el más claro, muestra que entre parejas serodiscordantes, si el portador de VIH toma ARV y el que no lo es se medica con PrEP, el riesgo de infección es virtualmente nulo.

Una nueva esperanza, un futuro para una enfermedad que hasta hace poco tiempo era sinónimo de muerte.

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