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La sandía es una de las grandes protagonistas del verano. Una fruta con mucha agua, ligera y fresca, ideal para cuando el calor aprieta.

La sandía, una de las frutas más consumidas en verano.
La sandía, una de las frutas más consumidas en verano.

En verano, la fruta estrella es la sandía, diseñada por la naturaleza para aportar todas las necesidades de líquido del cuerpo durante los meses de calor. Pero todas las sandías no son iguales, de una variedad a otra hay unas diferencias que nadie se imagina hasta que hace la comparación.

Las mejores sandías pertenecen a la variedad de las rayas, pero las que tienen pepitas, tanto la redonda como la alargada, tienen una textura muy agradable, carecen de partes leñosas y tienen mucho más jugo que las de otras variedades. La verde oscura, también de muy buena calidad, es la que más se vende en nuestro país.

Propiedades de la sandía

La maravillosa sandía calma la sed en verano, es muy depurativa, perfecta para limpiar los riñones o las vías urinarias dado su alto contenido en agua (93%) además de ser una fruta de bajo valor calórico ya que apenas llega a las 20 calorías por cada 100 gramos.

Destaca también su contenido en potasio y magnesio, si bien en cantidades en cantidades inferiores comparada con otras frutas. Sin embargo, tiene la ventaja de que contiene vitamina B6, que combinada con el magnesio se potencian mutuamente.

Beneficios de la sandía

La combinación de estos dos nutrientes calman mucho a las personas nerviosas o hiperactiva, de hecho, la combinación magnesio-vitamina B6 es uno de los mejores tratamientos para los niños con las enfermedades del espectro autista.

El licopeno es el pigmento que aporta el color rojo a la sandía, como también a los tomates u otros vegetales, y posee propiedades antioxidantes y se cree que actúa protegiendo a las células humanas del estrés oxidativo, uno de los responsables de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y el envejecimiento.

Comer sandía puede a su vez ayudar a tratar la angina de pecho, la hipertensión y otros problemas derivados de afecciones circulatorias.

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