• Una brocha sucia puede estropear tus cosméticos haciendo que dejen de pigmentar correctamente.

  • Si no sabemos mantenerlas, pueden producir acné o infecciones en nuestra piel.

Brochas de maquillaje
Brochas de maquillaje

Es importante usar buenos productos y las brochas ideales a la hora de maquillarse, pero de nada sirve tener lo mejor si no lo mantenemos en buenas condiciones. En el caso de las brochas, se encuentran dentro de nuestros utensilios de maquillaje, pero solo nos acordamos de ellas cuando vamos a usarlas. Pasa desapercibida su limpieza, y sin embargo, si no sabemos mantenerlas, pueden producir acné o infecciones en nuestra piel.

Siempre debemos lavarlas en la dirección del pelo, intentando mojar lo menos posible el mango. No podemos hacerlo en dirección contraria al pelo porque puede entrar agua en el mango y pudrirse.

Antes de explicar los pasos a seguir para su limpieza, hay que aclarar algunas cosas, ya que cada pincel de maquillaje necesita unos cuidados diferentes.  Esto va a depender del tipo de producto que utilices:

  • Las brochas que utilizamos para los coloretes, las sombras de ojos o los polvos compactos acumulan menos suciedad porque el producto no es muy graso. Bastará con limpiarlas una vez a la semana con champú.
  • Las que usamos para los pintalabios, coloretes cremosos o prebase suelen ser de pelo sintético y deben limpiarse con jabón PH o si están muy sucias, con lavavajillas para que quite la grasa.
  • Sin embargo las brochas que más cuidado necesitan son las que usamos para la base de maquillaje. Lávala dos o tres veces a la semana con lavavajillas o aceite de oliva, ya que estos productos ayudan a acabar con la grasa que contiene el maquillaje.

Pasos a seguir…

Ya sabes un poco más acerca de los tipos de brocha. Ahora solo queda ponerte manos a la obra siguiendo estos sencillos pasos:

  1. Moja las cerdas bajo el grifo. Si las limpias con aceite de oliva, no hace falta mojarlas previamente. Es muy importante que el agua este tibia y no fría, porque si no, el pincel no queda limpio del todo.
  2. Coloca una gota de jabón, lavavajillas o el producto que vaya a usar sobre tu mano.
  3. Frótala sobre la palma de la mano haciendo círculos hasta que veas que la espuma cambia de color. Este paso lo debes repetir hasta que la espuma salga limpia. Verás como la espuma en un príncipe es beige y tras repetir el paso varias veces aparece limpia.
  4. Enjuaga el pincel colocándolo boca abajo en el grifo. No lo coloques boca arriba porque los pelos se pueden deformar. Asegúrate que no queda ni una gota de jabón.
  5. Donde más paciencia hay que tener es en el secado. No se pueden secar de cualquier manera. El secado va a depender de la cantidad de pelo que tenga la brocha. Lo más importante es dejarlas secar boca abajo para que no entre agua en el mango. Ponlas encima de un papel absorbente como puede ser el higiénico, de cocina o pañuelos.

Si tienes la funda protectora de la brocha, puedes ponerla y así se mantendrá la forma cuando se seque. Como veis, así de fácil y rápido se limpia una brocha de maquillaje.

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