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«Nos tratan como si fuéramos delincuentes». Aunque entienden que la vigilancia policial es necesaria, los agricultores del Jerte se lamentan de la desproporción de la misma

Detención en Villena de cinco hombres acusados de robar 150 kilos de cerezas. 2016 | APROGC
Detención en Villena de cinco hombres acusados de robar 150 kilos de cerezas. 2016 | APROGC

2017 está siendo un año complicado para la cereza extremeña. Casi al norte de esta comunidad, el Valle del Jerte se pinta oníricamente de blanco cuando al cerezo le da por florecer. Una maravilla. Pero este año, como se dice, las condiciones meteorológicas han menguado el excedente de una forma más que considerable, y el granizo ha arrasado con los frutos de la tierra dejando el Valle tiritando y bajo mínimos. En algunas zonas, incluso, estos embates han terminado «con casi el 100 por cien de la cosecha». Eso significa cero.

Además de los factores que se escapan al control humano, los agricultores de la zona denuncian estar siendo sometidos a fuertes presiones por parte de la Guardia Civil. Hay que señalar que esta apretura policial es de sobra conocida para ellos, ya que el año pasado se lamentaban exactamente de lo mismo.

Para el sector, esta deformidad indagatoria está pasando factura a la cereza. Tanto que la presidenta de UPA-UCE ExtremaduraUnión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Extremadura—, María Antonia Alcalá, asegura que de no cesar la Benemérita en este empeño de inspeccionar por inspeccionar, los cultivadores no podrán hacerse con su campaña:

«Los agricultores únicamente quieren obtener el fruto del trabajo de todo un año para sacar adelante a sus familias».

Aunque desde la organización entienden que la vigilancia policial es necesaria, se lamentan de la desproporción de la misma, ya que, según escriben en su web, la legalidad está presente en toda su campaña de recolección de la cereza:

«Nos tratan como si fuéramos delincuentes».

Hurtadores de picotas

Lo que sí hay que mencionar aquí es la proliferación de la venta ilegal de cerezas en el Valle. De hecho, este mes de mayo, los principales representantes de la Mancomunidad del Jerte se reunieron con el subdelegado del Gobierno cacereño, con la Guardia Civil y con la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional, entre otros, para tratar de arreglar estos lamentos por las pérdidas y quebraderos de cabeza que la clandestinidad genera en el sector.

Entre los daños no solo cabe destacar el estropicio para la salud que puede suponer el comer cereza en mal estado, sino que, además, la Mancomunidad alega menoscabo en la economía local al verse comprometido el prestigio de la picota, la única del mundo con Denominación de Origen.

Las picotas del Jerte, cuya exportación supone en torno al 60 por ciento de la explotación total —Alemania, Francia, Brasil o China—, son un importante motor económico para la provincia de Cáceres. Notable cuestión esta, ya que, junto a las lindes de Castilla, conforma una de las zonas de España más castigadas laboralmente .

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7 Comentarios

  1. Eso quien lo a publicado, yo no me creo que la guardia civil a cose a los agricultores, puede que el primer día les pedirá la inditificaciones para conócelos , de eso al acoso dicta mucho

  2. Idafe Echeide…que quieres decir?.Me encantaría me lo explicaras;porque si te refieres a que los guardias civiles son poco formados te tengo que contradecir.Hay infinidad con carreras universitarias.En ocasiones también apunto que hay personas sin formación académica con mucha educación e inteligencia .Hay”cosas”Que no las dan los libros de texto.

  3. Ahora resulta que la Guardia Civil a acosa a los agricultores.
    Manda huevos…
    Si los tontos volaran este país estaría lleno de astronautas

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