Los peligros de comprar por internet

5/5 (1)

Los ciberataques son, sin duda, el mayor peligro al que nos exponemos a la hora de comprar por internet. Si no tomamos las precauciones oportunas, podemos pagarlo muy caro.

Los peligros de comprar por internet. |Foto: Twitter.
Los peligros de comprar por internet. |Foto: Twitter.

Que la tecnología forma parte de nuestro día a día es un hecho. Que nuestros hábitos se han visto modificados o adaptados a ella, también. Raro es el español que no ha comprado a través de un ordenador una prenda de ropa, un viaje o llenado el carro de la compra.

Y es precisamente en este acto de la compra online cuando nos quedamos, paradójicamente, “vendidos” siempre y cuando no tomemos las medidas de seguridad oportunas para que nuestras compras virtuales no acaben convirtiéndose en un problema o quebradero de cabeza.

En internet, los ciberataques siguen siendo el principal riesgo para los consumidores. Uno de cada tres reconoce haber sufrido problemas en sus compras por culpa de un virus malicioso. Estos ataques, según datos de Cyber Intelligence Deloitte, han aumentado casi en un 13% en el último año y coinciden con el incremento progresivo del comercio online en nuestro país. Esta tendencia, según las previsiones de los expertos, seguirá en aumento. “Este incremento del 13% en el último año no es más que el inicio. Estimamos que de cara a este 2016 va a crecer más todavía”, asegura Sergio de Lama, gerente de Cyber Intelligencie Deloitte.

Cada vez compramos más en internet con un volumen de negocio en España de 9.400 millones de euros (de enero a junio de 2015) según la CNMC, lo que supone un 27% más de facturación online que en los últimos tres meses del año anterior.

Más allá de la seguridad que nos pueda ofrecer la página web donde hacemos nuestras compras, la exposición al peligro tiene múltiples vías de entrada: desde un correo malicioso, pasando por una red de wifi sospechosa de conexión libre o un lápiz de memoria facilitado, aparentemente de forma inocente, pero que puede contener un virus malicioso con la finalidad de servir de puente para acceder a nuestros datos sensibles incluidos, por supuesto, los bancarios sin que, claro está, nos percatemos de ello.


Las pautas de comportamiento son claras. Actuar como si se tratara del mundo físico. Confirmar en la medida de lo posible la seguridad del sitio, no aceptar aparatos tecnológicos de un desconocido para pinchar en nuestro ordenador, no introducir datos personales en ventanas emergentes o no facilitar el email a la ligera.

La extorsión posterior tras un ciberataque no se realiza únicamente a nivel de usuario. Las empresas, cada vez más, se han convertido en uno de los objetivos prioritarios. Cualquier despiste o bajada de guardia en el mundo laboral, de un empleado o directivo, puede comprometer la información de la empresa.

Es fundamental el trabajo de concienciación sobre nuestra actividad en la red. Según datos del instituto INCIBE en el informe de 2015 dos tercios de los avisos de ciberataques contra el sector industrial fueron catalogados como críticos y de alta gravedad.

A tenor de los datos expuestos anteriormente, somos muy tendentes a las compras online pero tenemos como asignatura pendiente la de controlar y proteger el uso que hacemos de la red si queremos evitarnos problemas futuros, en ocasiones, de no fácil solución.

Valora este artículo

A %d blogueros les gusta esto: