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Alguien en nombre de Microsoft lleva una década regalando millones de euros mediante un sorteo aleatorio de correos electrónicos. Es la Lotería Microsoft, una parodia de estafa que acumula cientos de víctimas

Hoy, la Lotería Microsoft no pide los datos hasta el segundo correo electrónico, que es al que tú respondes
Hoy, la Lotería Microsoft no pide los datos hasta el segundo correo electrónico, que es al que tú respondes

Con un «honorable internauta» se abre el correo electrónico de la Lotería Microsoft, un anuncio que comunica al destinatario haber sido bendecido por la suerte en forma de «cuatrocientos mil de euros», con la preposición de incluida. Un sinfín de billetes que no para de dar cancha al sentido del humor.

El sorteo, en Uagadugú, capital de Burkina Faso

En un PDF adjunto al correo y que lleva por título, atención, «Notificación de gain», un tal Paul Lionel, «responsable de la lotería y ujier responsable de la lotería», tal cual, informa de que Microsoft ha decidido premiar a tres personas mediante un sorteo aleatorio de correos electrónicos. Así, la primera bolita viene con 730.000 euros, la segunda con 500.000, y la tercera, que es la tuya, con los 400.000 citados arriba. Un total de 1.630.000 euros que la multinacional regala, según el PDF, por un par de motivos que tienen menos sentido que el bolsillo de un pijama, a saber, «para su participación en la lucha contra la pobreza en todo el mundo y en el desarrollo de la informática en todo el mundo».

Aunque la cordura contemporánea indica que un premio de tal magnitud concedido por una empresa más enorme todavía debiese publicitarse por cada esquina, la realidad es que nadie tiene constancia del sorteo hasta que recibe la notificación en su e-mail. Pero el fantasmal Paul Lionel piensa en todo. De este modo justifica la ausencia mediática apoyándose en, ojo, las supuestas estafas y malas prácticas que se estilan hoy en día:

«Nuestra compañía organizó una lotería en la mayor discreción habida cuenta de las actividades deshonestas que pasan en Internet».

Y se queda tan a gusto. De hecho, se dice que el sorteo tuvo lugar en Ouagadougou, que es la voz francesa de Uagadugú, capital de Burkina Faso, África Occidental, y que dista casi 4.300 kilómetros de Madrid. A tiro piedra.

Siguiendo con los descalabros absurdos, la Lotería Microsoft, en un intento de dar veracidad al asunto, facilita los números de referencia y de lote que, supuestamente, fueron premiados por un programa informático que eligió tu correo entre los que existían cuando el premio comenzó a circular por la red. Hablamos en pretérito porque esto viene rondando desde 2011, por lo menos:

«El sorteo fue hecho por un programa informático que ha sido puesto a punto por nuestra compañía y tenido por papel conectarse a Internet y elegir aleatoriamente una dirección e-mail entre más de 1.000.000 y asignar referencias precisas para facilitar la definición».

Un timo que no pasa de moda

Si alguien piensa que Microsoft, el gigante de las tecnologías del millonario Bill Gates, que facturó, por ejemplo, 22.595 millones de euros solo entre los meses de octubre y diciembre de 2016 notificaría así un premio en su nombre, es que no ve el bosque. Pero hubo y hay muchos ingenuos que creen a ciegas. Tanto que si se escribe Lotería de Microsoft en el buscador de Internet correspondiente, el segundo resultado que arroja es Lotería de Microsoft verdad o mentira. Mucha espesura entonces.

El formato del mensaje ha ido evolucionando con el paso de los años. Así, en 2011, el premio se denominaba Lotería Internacional Bill Gates y ascendía a 150.000 euros, una cantidad que solo podrías cobrar si respondías al e-mail en un plazo de 48 o de 72 horas, en New York o en Londres, depende del mensaje. De ahí en adelante y hasta hoy, el nombre del supuesto ujier se ha ido disfrazando con decenas de pseudónimos: Fona Milo o «el portero de estrados cargado de señalarle las condiciones generales de entrega de su ganancia», Dominique Tessiert, Hery François, Damien Viguier, Jean François, Coulibaly Soungalo y cien más.

Porque no hay trabalenguas más difícil de norte a sur y de este a oeste, vamos a dejar aquí un ejemplo de 2014, que era cuando el premiazo ascendía a 250.000 euros. Un no parar de dar patadas a la lógica:

«Todos los participantes han sido tirados por un software de punta de voto de ordenador tirado entre más de 20.000.000 compañías y 30.000.000 direcciones de correo electrónico de individuo de por todas partes en el mundo».

¿Y cómo se cobra la pasta?

Lo que era y es común es la forma de acceder al premio, que siempre pasa por responder a un correo electrónico, antaño adjuntando desde ya los datos personales. Y sí, hubo mucha gente que envió incluso el número de cuenta para asegurar después en los foros que estaban muy preocupados por ello. Normal. Algunos también a punto de caer en la trampa «al ver la cara del hombre más rico del mundo», y otros pocos que contestaron al correo pidiendo «más pruebas que verificaran su autenticidad».

Hoy, la Lotería Microsoft no pide los datos hasta el segundo e-mail, que es al que tú respondes y en el que los generosos te dan un par de opciones para llevarte a casa los 400.000 euros: puedes ir volando a «Costa de Marfil para facilitar la tarea a los modos organizador y amable para organizar ganancias descuentos» con tres días de estancia a su cuenta, o recibir el premio mediante un cheque o en el banco, eso sí, «estableciendo un Administrador de Escritura Legal llamado Well (Acto de Beneficiario)», que requiere, et voilà!, un pago previo por dispendios de administración y cosas así.

Desglosado, tu desembolso pasaría por soltar 59.01 euros para gastos de legalización de adquisición, 96.22 euros para los sellos de los expedientes de adquisición, 86.45 euros correspondientes a protección y autenticación de adquisición, 74.30 serían los de establecimiento de acto de beneficiario y 63.02 euros para entrega de adquisición, es decir, 379 euros en total, que es lo que gana el timador cada vez que alguien se traga la mandanga de la Lotería Microsoft. He aquí el timo, por si todavía queda alguien que no se ha dado cuenta.

Bill Gates alerta sobre la Lotería Microsoft

Llegados a este punto, no nos queda otra que hacer un par de reflexiones. Fueron tantas las personas que quedaron cegadas por los ceros que incluso Microsoft, la verdadera, tuvo que alertar de la estafa a golpe de comunicado, una nota que hoy ya no se encuentra en activo, pero que se puede leer en aquellos medios de comunicación que se hicieron cargo de la noticia: «Para poder obtener el premio ficticio, el delincuente puede pedirle que pague una suma de dinero anticipada para cubrir costos, como, por ejemplo, impuestos, servicios de correo, cheques de compensación de las Naciones Unidas, honorarios de abogados, etc».

Es tanto el potencial que ofrece Internet para esta práctica fraudulenta conocida como phishing que el propio Bill Gates incluye un apartado en la web de su fundación donde se alude a este y a otros timos que utilizan su nombre: «Queremos dejar en claro que la Fundación Bill y Melinda Gates, Bill Gates y los empleados de la Fundación no patrocinan loterías de ningún tipo, no exigen ni piden a los beneficiarios de subvenciones que paguen un adelanto o gastos de seguros, manipulación o entrega de los fondos de las subvenciones, no ofrecen oportunidades de inversión y no cobran gastos de conferencias».

Gates anima a denunciar este tipo de prácticas poniendo a disposición del usuario un correo electrónico al que deben enviar la copia exacta de, en este caso, la Lotería Microsoft.

400.000 euros, nada menos, es el importe que muchos ingenuos creen haber recibido por arte de magia y sin encontrar extraña la falta de conexión lógica entre las palabras que se supone ha escrito una de las multinacionales más ricas del planeta. Un poco de seriedad, hombre, que estamos hablando de Bill Gates.

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