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El mundo no es un lugar perfecto; no lo iba ser tampoco los desplazamientos de los amantes de la bicicleta.

 

Los obstáculos más habituales para los ciclistas urbanos
Los obstáculos más habituales para los ciclistas urbanos | Imagen: Pixabay

Las personas que utilizan la bicicleta diariamente como Francesc Ribes conocen mejor que nadie la larga lista de problemas con los que un ciclista se puede encontrar pedaleando por casi cualquier ciudad.

Cuando los ciclistas ruedan por un determinado lugar deben ser conscientes de todos los obstáculos que se pueden encontrar a su paso. Y no solo eso, también deben tener claro cuáles son las mejores soluciones en cada caso.

Ni más ni menos a continuación haremos eso mismo: destacar los problemas con los que nos podemos encontrar mientras circulamos y la forma más recomendable para proceder. ¿Preparados?

Ciclistas urbanos, cuidado con…

 

Los baches

Los baches son algo totalmente común en carretera. Es obvio que la bicicleta es el medio de transporte más vulnerable ante ellos. En época de lluvias, podemos encontrarnos baches de distinto tamaño y forma, lo que representa un alto peligro que puede ocasionar desde un pequeño descontrol hasta una caída.

Es recomendable rodar siempre concentrado y estar alerta de lo que se nos puede presentar, más aún por calles desconocidas. La anticipación siempre será fundamental para conseguir sortearlos y, en caso de ser inevitables, podemos intentar saltarlos con la rueda delantera si tenemos una habilidad que nos lo permita.

 

Las calles mojadas

El riesgo de circular por una superficie mojada siempre es mayor, por lo que debemos extremar las precauciones. La distancia de frenado es mayor y cada una de las maniobras debe ser ejecutada con la más extrema cautela.

A la dificultad añadida de la lluvia también se le añaden los líquidos que dejan algunos vehículos, igual o más peligrosos para la conducción de los ciclistas. En días de lluvia, aparte de valorar si la opción de sacar la bicicleta es la más acertada, siempre debemos circular por calles recurrentes donde conocemos sus obstáculos de antemano.

Otros consejos más técnicos son: asegurarse de forma periódica el buen rendimiento de los frenos, reducir el riesgo de agua en el aro o en el disco y conseguir un buen agarre cargando nuestro peso en el pedal exterior y mantenerlo en una posición baja.

 

Los objetos que obstruyen el carril

Es común que un ciclista deba esquivar infinidad de objetos que entorpecen su circulación: cajas, bolsas de basura, puertas de coches que se abren, etc. El mejor modo de que no se conviertan en motivo de accidente es extremar la atención a medida que nos aproximamos y circular a una velocidad prudente que nos permita reaccionar en los casos más imprevisibles.

Es aconsejable fortalecer nuestra previsión en el tráfico, para poder anticiparnos o estar correctamente preparados ante cualquier situación.

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