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Los talones agrietados indican deficiencia de zinc y ácidos grasos omega 3. Los alimentos ricos en hierro, calcio, vitamina E, omega 3 y zinc, son esenciales para evitar la aparición de talones agrietados.

Remedios caseros para talones agrietados
Algunos de los signos y síntomas de pies agrietados son manchas rojas y escamosas.

Los zapatos abiertos como las sandalias o el andar con los pies descalzos, son la causa más común de los talones agrietados. Esto provoca que la piel de los talones se reseque y se agriete. En la época de lucir pies, si estos están agrietados resultan poco atractivos. Algunos de los signos y síntomas de pies agrietados son manchas rojas y escamosas, descamación de la piel, picazón, etc. La buena noticia de todo esto es que puedes cuidarlos fácilmente con los siguientes remedios caseros:

 

Piedra Pómez

Antes de ir a la cama, pon los pies a remojo en agua caliente durante 15-20 minutos. Después frota los talones con una piedra pómez. Poco a poco notarás que se desprendes las células de piel muerta, dejando una piel más suave. Por último, enjuágate los pies y sécalos, te pones una crema humectante y unos calcetines. Haz esto diariamente.

 

Crema de aguacate y banano

Para esta crema, se triturará la mitad de un aguacate y un banano pequeño. Se mezcla bien y se unta como mascarilla en los talones. Se envuelven los pies en papel de plástico y se deja unos 20-30 minutos. Transcurrido este tiempo, lavamos los pies para quitar la crema. Esta pasta ayudará a la piel, aportando las vitaminas y aceites necesarios para que se mantenga suave. Es aconsejable repetirlo tres veces por semana.

 

Exfoliante de limón

Este exfoliante se debe usar siempre y cuando la piel no se haya agrietado mucho, ya que si se pone en piel abierta va a arder. Para ello, se revuelve media taza de azúcar con un cuarto de taza de jugo de limón. Se humedecen los pies y se masajea con movimientos circulares la parte de la piel que esté áspera y reseca. Posteriormente se lava con agua.

Si no quieres usar el azúcar, puedes añadir jugo de limón en agua tibia y sumergir los pies en ella durante unos minutos. Después puedes frotar suavemente con una piedra pómez para eliminar las células muertas.

 

Miel de abeja

Puedes mojar tus pies en agua tibia con miel de abeja durante 10-20minutos. Esto te ayudará a tener unos pies suaves, ya que elimina la resequedad.

 

Aceite de oliva

También puedes hacer tu propia crema hidratante mezclando una cucharada de aceite de oliva junto con unas gotas de aceite de limón. Después viertes esa mezcla en una botella y añades agua. Se agita bien el contenido para que se forme una solución espesa. Antes de usarlo, agítalo.

*Si padeces diabetes, consulta a tu médico antes de realizar estos remedios. Con estos consejos, podrás lucir tus pies en verano con tus sandalias favoritas, todo es cuestión de paciencia y constancia.

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