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San Juan, la noche que purificamos todo lo negativo que nos rodea en nuestra vida en las hogueras de medianoche.

Noche de San Juan
Noche de San Juan

Dice la leyenda que la noche del 23 al 24 de junio, es una noche llena de simbolismo, ritos y magia. La fiesta de San Juan, una fiesta cristiana que como tantas otras en nuestro calendario, tienen una procedencia pagana, en este caso Litha, que se celebraba el 21 de junio, coincidente con el solsticio de verano, si hablamos del hemisferio norte.

Durante esta fiesta, se invita a encender hogueras, con este ritual, se dice que se apoya al sol en su jornada más larga, para potenciar su fuerza, que a partir de este día y hasta el solsticio de invierno, se ira haciendo más corto. También esta noche tiene otra vertiente, la más mágica o esotérica, aquella que mediante el fuego purificamos aquello negativo que nos rodea.

A partir de esto, son miles los pueblos donde se festeja, centenares las culturas y países, celebrando cada uno a su manera los diferentes rituales de purificación.

Lluvia de estrellas, polvo de mar,
Viento polar, aurora boreal
En las llamas del fuego revivan mis sueños
Y queme la hoguera mis oscuras miserias.

Con esta fórmula u otras parecidas, se salta la hoguera, se quema un papel con aquello que queremos alejar de nosotros, o con aquello que queremos que los meses venideros nos traigan.

La literatura está llena de poesía al respecto, Juan Luis Panero o Jorge Luis Borges son algunos de ellos. Los relatos sobre esta noche mágica, aparecen en cientos de páginas y ni el mismo cine patrio, con el sueño de una noche de San Juan se abstrajo a esta festividad. Tampoco es ajena a esta tradición, el cancionero popular, que riega todo el territorio nacional de canciones con este motivo, entre las más conocidas en la noche de San Juan de Medina Azahara.

La noche mágica de San Juan, noche de conjuros y brujas, noche corta como ninguna, donde todo es posible y todo puede suceder. En la noche de San Juan, en una población cercana a Madrid, Titulcia, esta la cueva de la Luna, según algunos expertos de origen templario, en esta mágica noche, marca la tradición que se baje a la profundidad de la cueva, con lo que simboliza, un viaje a nuestro propio interior, con su oportuno reciclaje, si se hacen los conjuros que la tradición marca, baja cada una de la bóvedas, en las que según se cuenta, se siente alteraciones de la psiquis, subidas de adrenalina, que ocasionan un verdadero despertar e influye en las conciencias.

En el exterior, a la media noche, se hace la hoguera de la Noche de San Juan, por ese deseo del ser humano, de tratar de alargar el día, ya que el hombre prefiere la luz a la oscuridad. Alrededor, cientos de personas cogidas de las manos, formando un corro energético, dejándose llevar por música celta y siguiendo la suave voz de una sacerdotisa, giran alrededor de la hoguera por minutos, concentrados en el fuego, con la mente dirigida a las llamas y a esos anhelos e ilusiones que deseamos para el futuro y borrando esas otras cosas no deseadas que nos han acompañado en el pasado.

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