4.5/5 (2)

El 90% de las mujeres superan el cáncer de mama, un porcentaje muy elevado que hace de la prevención su arma más contundente

vencer el cáncer de mama
Hay miles de casos de mujeres que se han levantado contra el cáncer de mama

Es el tipo de cáncer más común entre las mujeres. Tanto, que a una de cada ocho se le diagnosticará a lo largo de sus días. A pesar de ello, no suele ser el vencedor: el 80 por ciento de los casos se solucionan, sobre todo si se utilizan los medios necesarios para prever su avance.

La mortalidad por el cáncer de mama baja gracias, entre otras cosas, a la prevención y al esfuerzo de quien se encarga de estudiar los medios que destruyen esta enfermedad, algo que no es de menospreciar por cuanto los tratamientos son específicos para cada paciente, heterogéneos y modulables según el caso.

El cáncer de mama suele aparecer en los pechos de las mujeres adultas. Aunque es recomendable realizarse pruebas de cribado con frecuencia, estas son casi obligatorias a partir de los 45 años, que es la edad en la que comienza a aumentar el porcentaje de casos registrados. Porque los genes, en el cáncer de mama, no tienen mucho que decir: en torno a un 10% son enfermedades heredadas de los ancestros, y ese es un porcentaje muy pequeño para la genética.

Kilimanjaro a mí…

Se puede luchar. Hay miles de casos de mujeres que se  han levantado contra el cáncer, cientos de testimonios que comenzaron con una situación agónica y desesperante y pasaron después a la felicidad completa, decenas de declaraciones reforzadas al dar una patada a la muerte. Con energía para dar y tomar. Hay que recorrer el camino tal y como aparece, y después hacerlo.

Se debe luchar. El cáncer, aunque parezca un desmán, revive. Las mujeres que fulminan la enfermedad renuevan su vigor y rellenan su vida con retos que antes ni se planteaban.

Es el caso de Araceli Oubiña, Carmen González-Meneses, Rosa Fernández, Eva García Romo y María Barrabés. Ellas quisieron demostrar su fuerza y decidieron escalar el Kilimanjaro, que no es monte de María de la O, sino que es la cima de África, la más alta, la que roza las nubes con sus casi 6.000 metros de altitud. Aquella hazaña puso de manifiesto la fortaleza de estas cinco mujeres, las doblemente vencedoras que llevaron su genio marcial hasta casi rozar el cielo con la palma de sus manos.

Se tiene que luchar, porque esa es la única manera de ganar la guerra al cáncer de mama. Y éste, en todos los casos será vencido.

Valora este artículo